martes, 10 de agosto de 2010
lunes, 2 de agosto de 2010

Gracias a mi trabajo tengo la oportunidad de observar la vida desde la altura de los niños, que obviamente es muy distinta a la nuestra, por ejemplo para ellos los tiempos muchas veces son cortos y para nosotros una eternidad, especialmente cuando juegan y se pierden en ese mundo lúdico y creativo, o al revés, un corto viaje, para ellos puede ser tan largo como si lo hiciéramos en cámara lenta.
Admiro la forma ingenua y sencilla de resolver los problemas, la manera rontal y desinhibida de hacer preguntas y observar el mundo, me gustaría tener más tiempo para disfrutarlos y escucharlos, con 36 alumnos se me diiculta, pero no es imposible.
La foto no es mía, pero la edición sí, si averiguo el autor lo publico, lo saqué de tumblr.
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