lunes, 2 de agosto de 2010



Gracias a mi trabajo tengo la oportunidad de observar la vida desde la altura de los niños, que obviamente es muy distinta a la nuestra, por ejemplo para ellos los tiempos muchas veces son cortos y para nosotros una eternidad, especialmente cuando juegan y se pierden en ese mundo lúdico y creativo, o al revés, un corto viaje, para ellos puede ser tan largo como si lo hiciéramos en cámara lenta.
Admiro la forma ingenua y sencilla de resolver los problemas, la manera rontal y desinhibida de hacer preguntas y observar el mundo, me gustaría tener más tiempo para disfrutarlos y escucharlos, con 36 alumnos se me diiculta, pero no es imposible.

La foto no es mía, pero la edición sí, si averiguo el autor lo publico, lo saqué de tumblr.
Posted by Picasa

2 comentarios:

María Beatriz dijo...

Cuánto se aprende de los niños!
Ojalá pudiéramos conservar en la edad adulta esa capacidad de asombro frente a la vida!

Saludos

juli pardo dijo...

es excelente la foto, yo soy estudiante de arquitectura y la mayoria de veces nos hacen que miremos a los niños, que volvamos a nuestros tiempos de infancia para volar con la imaginacion en donde todo era posible de construir, son buenos maestros. saludos !